El estrés por fuegos artificiales en perros:
Una reacción más común de lo que creemos
Cada año, con la llegada de las fiestas decembrinas y las celebraciones de Año Nuevo, los cielos se iluminan con fuegos artificiales que, aunque para nosotros simbolizan alegría, para muchos perros representan uno de los momentos más aterradores del año. El sonido súbito, intenso y de alta frecuencia de los cohetes puede generar un nivel de ansiedad extremo, incluso en animales que suelen mostrarse tranquilos.
El estrés provocado por los fuegos artificiales se manifiesta con temblores, jadeos, intento de huida, destrucción de objetos o esconderse de manera desesperada. Este miedo no es simple “nerviosismo”: estudios recientes han demostrado que la sensibilidad al ruido tiene una base genética y puede convertirse en una fobia crónica si no se maneja adecuadamente.
Por eso, es fundamental que los tutores aprendan a preparar el ambiente del hogar y aplicar estrategias como la desensibilización sonora, el uso de feromonas calmantes, o la creación de zonas seguras donde el perro se sienta protegido. De esta manera, podemos reducir el sufrimiento y garantizar que nuestras mascotas también disfruten de las fiestas con tranquilidad.
Quiénes son mas vulnerables: ¿los perros o los gatos?
Según los estudios científicos más recientes, los perros suelen sufrir más estrés y miedo por los fuegos artificiales que los gatos, aunque ambos pueden verse afectados. Aquí te explico por qué y cómo se diferencia en cada especie:

Perros: los más afectados
- Prevalencia alta: entre el 45 % y el 70 % de los perros muestran miedo o ansiedad ante ruidos fuertes (fuegos artificiales, tormentas, truenos).
- Síntomas típicos: temblores, jadeo, esconderse, ladrar, intentar escapar, micción o defecación por miedo.
- Motivos: los perros son animales sociales y sensibles a los sonidos repentinos; además, varios estudios (como el de Tiira et al., 2023) demuestran que existe un componente genético en la sensibilidad al ruido.
- Consecuencia: si no se maneja, puede derivar en fobia al ruido, un trastorno de ansiedad crónico que se agrava con el tiempo.
Gatos: más silenciosos, pero también vulnerables
- Prevalencia menor, pero real: alrededor del 30–40 % de los gatos pueden mostrar señales de miedo frente a ruidos intensos, según un estudio de de Jonge et al., 2024 (ScienceDirect).
- Síntomas más sutiles: esconderse, dejar de comer, acicalarse en exceso o evitar la interacción.
- Motivos: los gatos tienden a retraerse en lugar de huir, por lo que su estrés puede pasar desapercibido.
- Consecuencia: aunque menos evidentes, las respuestas fisiológicas (aumento de cortisol, taquicardia) son igual de fuertes.
Los perros sufren más visiblemente y con mayor frecuencia el estrés por fuegos artificiales, mientras que los gatos lo padecen de forma más silenciosa. Ambas especies necesitan prevención y manejo adecuado — pero en los perros, la intervención temprana (desensibilización, feromonas, chalecos anti-ansiedad, refugios) es especialmente importante.
¿Hay forma de prevenir?
Sí ✅ — el estrés por fuegos artificiales en mascotas puede prevenirse, especialmente si se trabaja con anticipación.
La clave está en combinar preparación ambiental, entrenamiento conductual y apoyo calmante.
- Desensibilización y contracondicionamiento: consiste en exponer al perro o gato, de forma gradual y controlada, a sonidos similares a los fuegos artificiales (grabaciones, videos, apps)
- Crear una “zona segura” en casa: Prepara un espacio tranquilo, cerrado y con luz tenue donde tu mascota pueda refugiarse.
- Apoyos calmantes naturales o clínicos: Ayudan a generar sensación de seguridad.
- Chalecos o mantas anti-ansiedad: aplican presión suave (como un “abrazo constante”) que reduce el miedo.
- Suplementos calmantes o ansiolíticos recetados: si el caso es grave, consulta al veterinario con anticipación.
Mantén una actitud calmada
- Los animales detectan el miedo o la tensión de sus tutores.
- Hablarles con voz tranquila, evitar castigarlos y no forzarlos a salir ayudará a reducir su estrés.
Planificar con tiempo
- La prevención es más eficaz si se inicia al menos 4–6 semanas antes de los fuegos artificiales.
- Así el animal asocia el ruido con estímulos neutros o positivos antes de la temporada festiva.
Mi perro no sufria este estres, pero ahora si
Y esto paso cuando mi hijo le hizo ver que era malo, ¿puede pasar?
Sí, eso puede pasar — y de hecho es más común de lo que parece. Te explico brevemente por qué:
Cómo puede surgir el miedo tras una experiencia negativa
Los perros pueden desarrollar miedo condicionado a un estímulo (como los fuegos artificiales) si lo asocian con una experiencia desagradable o con señales emocionales negativas de su entorno.
Si tu hijo, por ejemplo, reaccionó con miedo, enojo o gritos al oír los fuegos, o le transmitió al perro que “eso es malo”, el animal puede haber aprendido por observación o asociación que los fuegos artificiales son peligrosos.
Esto se llama condicionamiento social o vicario:
- El perro percibe la reacción del humano y la imita emocionalmente.
- Si nota que su familia está tensa, asocia el ruido con algo que debe temer.
- Incluso una sola experiencia fuerte puede bastar para crear esa asociación.
La buena noticia: el miedo se puede revertir
Aunque tu perro haya desarrollado miedo después de una experiencia negativa, no todo está perdido. La mente canina es increíblemente adaptable: con paciencia, coherencia y un enfoque positivo, puede reaprender a sentirse tranquilo frente a los ruidos fuertes. 🐾

Desensibilización progresiva: volver a empezar con suavidad
Qué es: consiste en exponer al perro o gato, de forma gradual y controlada, a sonidos similares a los fuegos artificiales (grabaciones, videos, apps).
- El primer paso es reintroducir los sonidos que teme, pero de manera controlada y muy gradual.
- Puedes usar grabaciones de fuegos artificiales o truenos, empezando a volúmenes tan bajos que el perro apenas los note.
- Mientras suenan, juega con él o dale premios.
- A medida que se mantenga tranquilo, sube el volumen poco a poco.
Este proceso puede llevar días o semanas, pero crea una nueva asociación positiva y reduce la reacción de miedo.
Por qué funciona: reduce la respuesta de miedo con el tiempo; está avalado por estudios como Therapy and Prevention of Noise Fears in Dogs (PMCID: PMC10705068, 2023).
Contracondicionamiento positivo: cambiar el significado del ruido
Cada vez que ocurra un ruido fuerte —sea real o de práctica—, asócialo con algo que tu perro adore: un premio, un juguete, caricias o una sesión de juego.
Así, el sonido deja de ser una amenaza y se convierte en una señal de cosas buenas.
En términos simples, estás “reprogramando” su cerebro para pensar:
“¡Oh, escuché un ruido fuerte! Eso significa que viene algo divertido.”
Mantén un ambiente tranquilo y seguro
- Los perros son expertos en leer nuestras emociones. Si tú te tensas o lo consuelas con angustia, él interpretará que realmente hay peligro.
- Por eso, lo mejor que puedes hacer es actuar con calma y naturalidad: habla en tono suave, ignora el ruido y fomenta actividades normales.
- Tu serenidad le transmite el mensaje más poderoso:
“Todo está bien, no pasa nada.”
Apoyos complementarios: feromonas y chalecos anti-ansiedad
Durante el proceso de reentrenamiento, puedes usar herramientas que ayuden a disminuir el nivel de ansiedad:
- Feromonas sintéticas (como Adaptil®): replican las señales químicas de tranquilidad materna.
- Chalecos o mantas de presión constante: generan una sensación de contención física similar a un abrazo.
Ambos métodos no sustituyen la terapia conductual, pero facilitan el aprendizaje positivo.
El miedo aprendido no es permanente. Con dedicación y afecto, tu perro puede volver a sentirse confiado frente a los sonidos intensos. Recuerda: él aprende de ti. Si tú irradias calma, seguridad y cariño, tu compañero también lo hará.
Mi perro no se estresa con los fuegos artificiales pero si con los truenos ¿porque?
Aunque los fuegos artificiales y los truenos parecen ruidos similares, para los perros no lo son, y eso explica por qué algunos se alteran con uno y no con el otro.

Aquí te detallo las diferencias principales
1. Naturaleza del sonido
- Fuegos artificiales: suenan más predecibles; suelen ir acompañados de luces y olor a pólvora. Los perros pueden anticipar el ruido y adaptarse con el tiempo.
- Truenos: son ruidos de baja frecuencia y vibrantes, que el oído humano apenas percibe pero los perros sienten físicamente (vibración en el suelo y el aire).
👉 Esa sensación corporal los puede asustar más que el sonido en sí.
2. Señales previas a la tormenta
Antes de que empiece a llover, los perros detectan:
- Cambios en la presión atmosférica.
- Electricidad estática en el aire.
- Olores de ozono y humedad.
Todo eso puede generar incomodidad o ansiedad anticipada antes incluso del primer trueno.
Por eso algunos perros se alteran cuando tú aún ni notas la tormenta.
3. Experiencias previas
Un perro que alguna vez se asustó durante una tormenta (quizás por una caída de rayo cercana o un ruido fuerte) puede asociar esas señales con peligro.
Aun si no teme los fuegos artificiales, la tormenta activa esa memoria emocional negativa.
4. Falta de control
Con los fuegos artificiales, el perro puede estar en casa, contigo, sintiendo tu calma y cierto “contexto festivo”.
Pero con una tormenta:
- No sabe de dónde viene el ruido.
- No puede anticipar cuándo terminará.
- Los relámpagos y vibraciones refuerzan el miedo.
Esto genera una sensación de impotencia y eleva el nivel de estrés.
Qué puedes hacer
- Crea una zona segura (cerrada, con ruido blanco o música suave).
- Usa chaleco anti-ansiedad o feromonas calmantes.
- Practica desensibilización con sonidos de tormentas a bajo volumen.
- Mantén la calma: si tú te alteras, él también.
El Estudio Científico mas reciente publicado en PubMed (2025)
El objetivo del estudio Anxiety in Brazilian Dogs: Typical Behaviors, Anxiety‑Inducing Situations, and Sociodemographic Factors (de Maria Cecília de Souza y colaboradores, publicado en línea el 25 de julio de 2025) fue investigar cómo se manifiesta la ansiedad en perros domésticos en Brasil, analizando tres grandes aspectos:

- Las situaciones que inducen ansiedad (por ejemplo, ruidos fuertes, quedarse solo).
- Los comportamientos típicos asociados a esa ansiedad (como alerta, ladrido, aullido).
- Los factores sociodemográficos de los perros, sus entornos y sus dueños, que podrían relacionarse con mayores o menores niveles de ansiedad
En este estudio se encuestó a 795 dueños de perros en Brasil usando una versión adaptada de la Escala de Ansiedad Canina de Lincoln. Identificó situaciones desencadenantes de ansiedad, comportamientos asociados y factores sociodemográficos.
El ruido de fuegos artificiales fue el principal desencadenante (27.5% de los casos), seguido de estar solo (20.2%). Comportamientos comunes incluyen alerta y ladridos; menos frecuentes, autolesiones.
Hallazgos clave relevantes al tema:
- Prevalencia y causas: Los fuegos artificiales superan a truenos como fuente de ansiedad, afectando más a perros esterilizados y adoptados de refugios. Paseos frecuentes reducen la ansiedad general.
- Implicaciones para manejo: Recomienda estrategias preventivas como rutinas diarias estables y entornos enriquecidos (similares a zonas seguras). Factores del dueño (edad avanzada, relaciones estables) correlacionan con menor reporte de ansiedad, sugiriendo educación para dueños jóvenes.
- Limitaciones: Basado en reportes de dueños (no observaciones directas), pero destaca la necesidad de intervenciones tempranas como desensitización para mitigar efectos a largo plazo.
Este estudio refuerza la urgencia de soluciones proactivas, alineándose con tus sugerencias, aunque enfatiza prevención sobre tratamientos reactivos. Estudios previos (2024) complementan con evidencia en suplementos y encuestas de dueños
Como debe ser una “zona segura” en casa: su refugio de calma
Durante las fiestas o las tormentas, los ruidos fuertes, luces repentinas y vibraciones pueden resultar abrumadores para los animales. Por eso, ofrecerles un lugar donde se sientan protegidos es una de las formas más eficaces de reducir su ansiedad.
Esta “zona segura” actúa como su refugio personal, un espacio donde el miedo disminuye y el ambiente comunica seguridad.

1. Elige el sitio adecuado
- Busca un lugar interior, tranquilo y con poco tránsito dentro del hogar: puede ser una habitación pequeña, un clóset amplio, el baño o incluso un rincón bajo una mesa.
- Evita zonas con ventanas grandes o puertas que den al exterior, ya que amplifican el ruido
si tu mascota ya suele esconderse en cierto lugar (debajo de la cama, por ejemplo), aprovecha ese sitio natural y transfórmalo en su refugio.
2. Añade objetos familiares
- Coloca su cama, mantas y juguetes favoritos, preferiblemente con su olor o el tuyo.
- El olor familiar tiene un efecto tranquilizador: los ayuda a sentirse acompañados incluso cuando tú no estás en la habitación.
- También puedes dejar una prenda tuya usada (como una camiseta), ya que tu aroma les transmite seguridad.
3. Control del ambiente: luz, sonido y confort
- Mantén la luz tenue o indirecta para evitar destellos de fuegos artificiales o relámpagos.
- Cierra puertas, ventanas y cortinas gruesas para aislar el ruido exterior.
- Puedes poner música relajante, ruido blanco o incluso la televisión a volumen moderado; esto disfraza los sonidos bruscos y mantiene una sensación de normalidad.
- Si hay tormenta, colocar el refugio lejos de ventanales y techos metálicos reduce vibraciones y ecos.
4. Añade elementos de calma
Complementa el ambiente con:
- Difusores o sprays de feromonas calmantes (como Adaptil® o Feliway®).
- Chaleco anti-ansiedad si el animal lo tolera bien.
- Juguetes interactivos o mordederas rellenas con premios (como Kongs) que lo mantengan distraído y concentrado en algo positivo.
5. Tu presencia es el mejor calmante
- Aunque la “zona segura” debe permitir que el animal esté solo si lo desea, también es importante que pueda verte o escucharte cerca.
- No lo obligues a salir, pero mantente disponible y sereno.
- Tu tono de voz tranquilo y tu actitud relajada son señales poderosas de que “todo está bajo control”.
Una zona segura no es solo un espacio físico, sino también un entorno emocional donde el perro o gato siente que está protegido. Crearla con amor, previsión y constancia hará que las fiestas, tormentas o ruidos inesperados se vivan sin miedo, sin sobresaltos y con más confianza.
Apoyos calmantes naturales o clínicos
esta parte es muy valiosa porque muchas familias buscan formas naturales, seguras y efectivas para ayudar a sus mascotas sin recurrir de inmediato a medicamentos.

Apoyos calmantes naturales o clínicos: aliados para reducir la ansiedad
- Cuando los ruidos de fuegos artificiales o tormentas generan estrés, es importante ofrecer apoyo complementario que ayude a tu mascota a mantener la calma.
- Existen opciones naturales, conductuales y clínicas, y lo ideal es combinarlas según la sensibilidad del animal y bajo orientación veterinaria.
Feromonas sintéticas: calma “por el aire”
Las feromonas son señales químicas naturales que los animales emiten para comunicarse.
Las versiones sintéticas (como Adaptil® para perros o Feliway® para gatos) imitan las feromonas maternas que transmiten seguridad y pertenencia.
Cómo se usan:
- Vienen en difusores, collares o sprays.
- Empiezan a hacer efecto en unos días, por lo que se recomienda colocarlas una semana antes de las fiestas o tormentas.
Beneficios: - Son seguras y sin efectos secundarios.
- Reducen la tensión muscular y los comportamientos de miedo (jadeo, temblores, esconderse).
Opciones naturales complementarias
Para casos leves o como apoyo adicional, puedes recurrir a remedios naturales que promueven relajación sin sedar:
- Manzanilla y valeriana (en infusiones suaves o extractos aprobados para uso veterinario): tienen efecto calmante suave.
- Aceite de CBD para mascotas: puede ayudar a reducir ansiedad y estrés, siempre bajo supervisión veterinaria y con productos certificados sin THC.
- Flores de Bach (Rescue Remedy®): mezcla floral tradicionalmente usada para situaciones de estrés agudo, aunque su eficacia científica es variable.
- Aromaterapia suave: difusores con lavanda o manzanilla (en espacios ventilados y solo si tu mascota los tolera bien).
⚠️ Importante: Nunca uses aceites esenciales directamente sobre la piel ni permitas que los ingieran sin indicación veterinaria. Los gatos, en particular, son muy sensibles a ellos.
Chalecos o mantas anti-ansiedad
Estos productos aplican una presión ligera y constante sobre el cuerpo, generando un efecto similar a un “abrazo prolongado”.
Esa presión estimula el sistema nervioso parasimpático, ayudando al cuerpo a relajarse.
Cualidades que debe tener un buen chaleco:

- Ajuste firme pero cómodo: no debe apretar ni restringir el movimiento.
- Material transpirable y elástico, que no cause calor excesivo.
- Cierres seguros y sin velcros ruidosos, ya que el sonido puede asustar.
- Cobertura suficiente del pecho y torso, donde se concentran las terminaciones nerviosas que responden a la presión.
Ejemplo comercial: Thundershirt® o chalecos de compresión calmante.
Cómo hacer un chaleco anti-ansiedad improvisado en casa
Si no tienes uno comercial, puedes improvisarlo fácilmente con una bandita elástica ancha o una bufanda larga de tela elástica:
Técnica de Linda Tellington-Jones. (pionera en el uso de vendas elásticas para calmar animales mediante presión suave.)
- Coloca el centro de la tela sobre el pecho del perro.
- Cruza los extremos hacia arriba por los hombros y pásalos en “X” por la espalda.
- Cruza nuevamente debajo del abdomen y ata los extremos a un lado, de forma firme pero no apretada (puedes meter dos dedos entre la tela y el cuerpo).
- Observa su reacción: si parece relajarse o se acuesta, el ajuste es correcto. Si intenta quitárselo o se muestra incómodo, aflójalo o retíralo.
Este método funciona muy bien durante tormentas o pirotecnia, y también para viajes o visitas al veterinario.

Suplementos y ansiolíticos recetados
En casos severos, el veterinario puede recomendar:
- Suplementos naturales con triptófano, teanina o melatonina.
- Medicamentos ansiolíticos o sedantes de corta duración, solo bajo prescripción.
Nunca automediques a tu mascota, ya que las dosis varían según peso, raza y sensibilidad. El objetivo es calmar, no sedar en exceso.
Conclusión
El miedo por ruidos intensos no tiene una sola solución, pero sí muchas herramientas seguras.
Combinando un ambiente tranquilo, apoyos naturales o clínicos y refuerzo positivo, tu perro puede volver a sentirse en control y protegido.
Recursos Educativos – Cursos y Ebooks para entrenar a tu mascota
Si te resulta difícil encontrar un lugar presencial donde puedas entrenar a tu mascota o aprender a manejar problemas de comportamiento, ¡no te preocupes! Hoy en día existen recursos digitales diseñados para ayudarte desde la comodidad de tu hogar.
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- Más económicos que las clases presenciales.
- Ideal si no tienes entrenadores cercanos o prefieres aprender a tu ritmo.
- Contenido respaldado por profesionales del comportamiento animal.
Desde el año 2020, este tipo de formación ha ganado una enorme popularidad entre tutores de todo el mundo, gracias a su flexibilidad, accesibilidad y eficacia comprobada.
Referencias
- PUBMED: Genomic analysis of firework fear and noise reactivity in standard poodles
- PUBMED: Anxiety in Brazilian dogs: Typical behaviors, anxiety-inducing situations, and sociodemographic factors
- PCM PUBMED: Therapy and Prevention of Noise Fears in Dogs—A Review of the Current Evidence for Practitioners
- PURINA: Aprende y ayuda a calmar a tu mascota de los fuegos artificiales
- THE DOG PEOPLE BY ROVER: Por qué los perros tienen miedo a los fuegos artificiales y 10 maneras de calmarlos














